Factura simplificada vs. factura completa

Una factura completa incluye los datos fiscales de quien emite y de quien recibe (nombre o razón social, NIF, dirección), un número correlativo, la descripción de la operación, la base imponible, el tipo y la cuota de IVA, y la retención de IRPF si corresponde. Es obligatoria siempre que factures a otra empresa o profesional.

Una factura simplificada (lo que antes se llamaba tique) no identifica al destinatario y solo puede emitirse en operaciones de importe reducido, principalmente a consumidores finales — por ejemplo, la venta de un producto físico de bajo importe en un comercio.

Para la mayoría de autónomos de servicios (diseño, consultoría, desarrollo): casi todas tus facturas serán completas, porque casi siempre facturas a otras empresas o profesionales, no a consumidores finales.

Consulta la guía completa en cómo hacer una factura de autónomo.